martes, 7 de diciembre de 2010

Wikileaks: el miedo al revés

Wilileaks representa una amenaza directa al corazón del sistema de poder tal y como lo conocemos hasta hoy. No vale la pena repetir lo ya mil veces dicho en estos días y sólo queda observar lo que ha ocurrido ahora y antes en la historia: los avances tecnológicos construidos para perpetuar el poder, pero que son hechos y pensados por personas normales, se salen del control de quienes detentan el poder y sus "propias creaciones" terminan generándoles miedo cuando la gente hace uso conciente de ellas (por ejemplo: la creación ejército creado para proteger al rey, se da vuelta y protege los derechos del pueblo que es el ejército).

Lo peculiar es que la creación en este caso, en lugar de explotar y  disparar, para ocupar o reprimir,  lo que hace es COMUNICAR A LAS PERSONAS en su lenguaje, independiente en dónde las personas se encuentren, permitiendo PUBLICAR TRANSPARENTAR información; en este caso de Wikileaks, haciendo público lo confidencial, lo oculto.

Ese es el drama que estamos observando en vivo: el mayor prodigio de la tecnología militar (por que Internet se dasarrolló originalmente para la unión de redes de cómputo para el comando y control de la guerra) se transforma en un talón de Aquiles de quienes lo concibieron.

Cabe preguntarse: ¿Qué tantas cosas se tienen que ocultar? O como dice Manuel Castell, Quién teme a Wikileaks?


No deja de sorprenderme que medios tradicionales (y de los más importantes del mundo) estén colaborando en el proceso de transparentar. Quizás sea cierto que se desarrolla hoy una nueva conciencia colectiva en este mundo interconectado que pone al centro al ser humano y su entorno natural, o quizás siempre fue así y sólo faltaba el medio. Lo concreto es que somos testigos de algo grande, de un cambio importante en la manera de relacionarnos en la que la transparencia gana mucho terreno.

Ahora vendrá la persecución y el intento de controlar los "daños" y los medios que lo produjeron, pero el proceso es irreversible: por un Wikileaks cortado o bloqueado aparecerán 1000 nuevos; por una Assange encarcelado saldrán a la luz muchas personas dispuestas a publicar los secretos del poder. La inquisición en tiempos de Internet es casi imposible.



PD OJO que el otro lado de la medalla es: ¿Qué hacen quienes detentan el poder con todos los registros de todo lo que hacemos en los sistemas digitales? El Gran Hermano anda rondando.