lunes, 31 de enero de 2011

Bielsa y el liderazgo

No sé si Bielsa es o no el mejor o uno de los mejores entrenadores de fútbol del mundo, eso se lo dejamos a los periodistas y  a la evaluación desde los gustos estéticos de los más fanáticos, entre los que me cuento. Pero lo que me interesa plantear acá es por qué razones Bielsa es hoy un gran tema de conversación en Chile, más allá de la instrumentalización de los medios con fines comerciales. Qué teclas, dormidas pero latentes,  tocó de nosotros que han despertado esta sintonía.

Yo creo que no está en discusión que a los chilenos nos ocurre con él una suerte de fascinación colectiva, un embrujo (por cierto que creo él no ha buscado), una atracción popular y transversal no vista casi nunca a este lado de la cordillera en el que no nos fanatizamos por cualquiera, si es que en realidad ese fenómeno ocurre. Al conversar con la gente (de distintas edades, educación y nivel socioeconómico) sale una admiración colectiva muy arraigada, claro, sin el despliegue y el color que le pondrían es su patria; pero la gente lo expresa y lo lleva expresando un buen rato. Eso es raro en Chile, donde las cosas se hablan una o dos veces, y a otro tema. Si hasta efectos políticos tienen sus gestos ¡

Bielsa es tema.

¿Cuáles son las características de su personalidad que tanto nos atraen? ¿Qué despliegues de su trabajo nos han maravillado? Y lo más importante, ¿Qué valores, que sustentan su trabajo y forma de ser, nos han conmovido?

Los chilenos solemos reírnos de la gente distinta, excéntrica, nos mofamos de sus locuras o de sus diferencias constantemente y los sobrenombres son parte de nuestra cultura, en todos los niveles de nuestra sociedad; con ello siempre hemos logrado bajar la autoestima y chaquetear al que le va bien. Por eso es raro que este personaje tildado por la prensa de loco esté a cargo de buena parte de nuestras alegrías colectivas del último tiempo. A pesar de llegar con ese antecedente, Bielsa nunca perdió nuestro respeto y, muy por el contrario, con el tiempo se ganó además una tremenda admiración. En el fondo, la gente entendió que este hombre sale de lo común pero de loco no tiene nada!

Por su parte, Bielsa nos trajo desde las pampas la convicción profunda de que el fútbol es un deporte, en definitiva un juego, pero por el que se debe trabajar seriamente y que, por lo mismo, los partidos son para ganarlos y no para explicarlos en empates honrosos o en derrotas por poco frente a los grandes. A eso estábamos acostumbrados. Pero, cuál es la diferencias si antes de Bielsa vinieron o tuvimos entrenadores con mentalidad de ganadores pero que, sin embargo, no sintonizaron con la gente; baste recordar al bigotón Ascargorta al que le pedimos a coro que la hiciera corta. Intentaban ser ganadores pero, además de que no se la daban los resultados,  ….. hablaban mucho (recuerdo a locutín Santibáñez). Eso nos gusta de Bielsa, y sintoniza con nosotros: habla pocas veces y es, además, reservado con sus temas personales.

Pero lo que creo es verdaderamente importante en Bielsa es que nos mostró que LABOR OMNIA VINCIT, como dice el lema del Instituto Nacional, el trabajo lo vence todo. Un trabajo profesional, metódico, repetitivo hasta el cansancio; un trabajo con objetivos claros y con mucho compromiso, al final entrega resultados; no necesariamente ser campeones del mundo ni ganar todos los partidos, pero sí mostrando resultados que demuestran progreso y señalan caminos. Y, salvo los que venían de Europa, al principio les costó adaptarse a los cabros de la selección a estas exigencias profesionales; pero salieron adelante y salieron fortalecidos.

El mensaje implícito que nos entrega este trabajo de Bielsa en la selección, de verdad importante, es que  no basta con ser bueno para la pelota; que hay que trabajar duro y colectivamente las tácticas; que hay que repetirlas; que hay que transformar los dones genéticos individuales del pichanguero en fortalezas colectivas del equipo para conseguir objetivos mayores. Es que los objetivos mayores son siempre colectivos, las ganancias individuales vienen del trabajo del equipo.

Con Bielsa el individualismo y el maestro chasquilla se fueron a la reserva ¡

Detrás de este hombre - que sale de lo común en los tiempos que vivimos no por su profesionalismo, de eso hay muchos y buenos - hay una gran persona que lucha por valores que no transa. Para mi, eso es lo que explica la tremenda sintonía con un pueblo ávido de sueños y valores colectivos entre tanta mezquindad individual. Bielsa no se ha ido por más lucas a trabajar por otro lado; y sigue luchando por que el equipo gane y por que los cabros muestren sus progresos, lo celebra y lo grita con todo el pecho inflado no por ser hincha de Chile (aunque tanto cariño lo debe tener en las cuerdas), yo pienso que es por los logros colectivos que se van alcanzado.

Pienso que, en el fondo, los chilenos vemos que a través de esa pasión se trata de construir y vivir valores colectivos, esfuerzo del equipo por cumplir objetivos colectivos, de que el equipo se saque la mugre por lo que "NOSOTROS" - ellos, el plantel de jugadores y el cuerpo técnico - creen y quieren ser. Ese es un liderazgo al servicio de los demás, es un liderazgo que hace que los miembros del equipo desplieguen todo su potencial. Y es cosa de mirar hoy a los seleccionados desplegados por el mundo.

En resumen: Bielsa sintonizó con nosotros los chilenos no sólo por traernos de vuelta la convicción de que se puede ganar, nos trajo eso pero con contenidos profundos. No tengo idea de si él está totalmente consiente de que nos está dejando el mensaje implícito de que es posible seguir desarrollándonos como sociedad, con  pasión por lo que hacemos y con trabajo duro, bien organizado y bien planificado, sobre la base de sueños colectivos por sobre los sueños individuales, que también en su momento llegarán. En definitiva, Bielsa no es sólo el “profe” de los cabros de la roja,  aunque sin proponérselo su estilo de liderazgo en la selección es pedagógico para todos nosotros.

Y eso es lo que se echa de menos de los líderes en estos tiempos: que estén al servicio del proyecto de lo que, colectivamente, queremos ser.

1 comentario:

  1. Me parece impecable tu reflexión y la comparto completamente. Compromiso, sacar lo mejor de cada individuo, articular un equipo, con objetivos ambiciosos, por un lider al servicio, con valores que no vende por plata. Nos educa más que la iglesia en estos tiempos que corren en que escasean los iconos, los faros, los buenos ejemplos.

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