martes, 13 de diciembre de 2011

Alergia, PNL y creencias


Alergia a la primavera. Por años observé a mi papá y hermano como sufrían cada año cuando se iniciaba la temporada, hasta que un día como a los 26 años me comenzó a mí.  Y me llegó de una manera muy violenta, al punto que en un momento de ese primer episodio tuve que parar de manejar por que la rinitis y  el lagrimeo de los ojos no me dejaban ver!!!

De ahí en adelante tuve que hacer el tour de consultas a médicos especialistas, test cutáneos para determinar a qué le tenía alergia (resulté ser alérgico al polen de varios tipos de pastos y coníferas) y conformarme con el uso de antialérgicos entre agosto y febrero.  Molestias controladas pero molestias igual.

Hasta que durante el desarrollo de un taller de trabajo en equipo ahora en noviembre de este año 2011 salió una conversación que hasta ahora me está cambiando la vida, en término de alergias y también de creencias …..

El taller era desarrollado por los consultores Eduardo Rosselot y Claudio Cerda de  MCS (www.mcs.cl); en un momento de la conversación salió el tema de la programación neurolingüística (PNL) y alguno de mis colegas preguntó de qué se trataba el tema.  Eduardo lo explicó sucintamente y dio algunos ejemplos, entre ellos cómo le habían quitado a él la alergia a la primavera. Yo salté y dije: “yo quiero eso”. Mi sorpresa fue grande cuando Eduardo me contestó: “OK, en el café”. Yo me imaginaba en unas 10 a 15 sesiones y con todo tipo de ejercicios; pero no, era mucho más simple y breve.  

Llegó el esperado café y Eduardo comenzó haciéndome algunas preguntas de qué era la alergia para mí, en qué situaciones aparecía, cómo la veía, de qué color y de qué textura era, etc. Yo le contesté que para mí aparecía muchas veces al mirar el sol, de color amarillo, el polen como un polvo amarillo en suspensión, con una textura porosa. Me pidió que pensara en alguna situación que fuera exactamente lo opuesto a lo que sentía cuando venía la alergia y pensé en dos: en la playa frente al mar, con aire freso que viene desde el mar adentro sin polen, y pensé en las termas de Chillán en una hermosa mañana de invierno con aire frio y fresco. Opté por la segunda. Posteriormente, Eduardo procedió a fijar en mi  una relación automática entre primavera y el aire frio y puro de las termas de Chillán, y lo hizo a través de una multiplicación simple (dijo 6 X 4 y contesté 24) con lo cual  se asoció para mi la primavera y con las condiciones descritas en las termas de Chillán.


Desde ese momento, hace más de un mes, dejé de tomar mi antialérgico diario. Los primeros días, cuando venía la alergia, recordaba conscientemente la imagen de las termas de Chillán, hoy eso es en automático. Los síntomas que quedan son un estornudo de vez en cuando y alguna picazón en el cuerpo, pero se acabó la rinitis!!!!

Las creencias. Hasta antes de este evento yo entendía a la alergia, en mi caso particular, como una condición de salud de hipersensibilidad frente a ciertas sustancias el aire,  polen en particular,  causándome estornudos, rinitis, etc. Hoy no tengo claro qué es una alergia.

Luego de este evento, extraordinario para mí, se me aparecieron algunas preguntas sobre las que sería muy bueno profundizar: ¿Cómo explicar este cambio? ¿Es que Eduardo me reprogramó con el uso del lenguaje? ¿Así de poderoso es el lenguaje que puede llegar a producir cambios en nuestras concepciones, al punto de controlar síntomas físicos? ¿Se me acabó la hipersensibilidad o está bajo control neurolingüístico? ¿Qué opinan los médicos? ¿Cuántas otras terapias alternativas para cuántos otros problemas de salud están ahí para usarlas y hoy sólo usamos las terapias de la medicina estándar y cara?

Varias interrogantes pero algo seguro: más de un mes sin usar antialérgicos y no estoy sufriendo los síntomas.